BIOGRAFÍA / Biography


esp / Descubrimos que Barry Wolfryd estuvo cerca de esas telas y que su mano les puso un veneno que, si nos descuidamos, impide que veamos el sarcasmo y la ironía tan singular que habita su pintura.

eng / We discover that Barry Wolfryd works in such an intimate way with his canvas, it is as if his hand put a spell on them. If we are not careful enough, we will impede how we see the sarcasm and irony that is singular to his work.

por Santiago Espinosa de los Monteros

FOTO / Photo: Barry Wolfryd

esp / BARRY WOLFRYD NACIÓ EN LOS ÁNGELES, California, en abril 1952. Vive y trabaja en México, produciendo una innovadora obra visual basada en la intensidad absoluta de esos dos mundos.

Pasó una “adolescencia absurda” en Nueva Inglaterra, en la costa del estado de Connecticut. Allí, Wolfryd comenzó sus experimentos creativos. Otras formas artísticas como el jazz, la música progresiva y crítica de Frank Zappa, y la obra pop de Andy Warhol ayudaron a entretejer una tela socio-artística para su propia obra. Las imágenes de Wolfryd tejen un contexto social con metáforas dadaístas… siempre doblando ligeramente la verdad con las verdades vitales de la cultura de Zappa (“Llama a cualquier vegetal y puede que sea la ocasión de que el vegetal te responda”).

A los veintitantos años, Wolfryd se mudó de los Estados Unidos a México para continuar su aventura artística. Luego descubrió durante su desarrollo en México otra cultura de cinismo (el “chingar o ser chingado” de Octavio Paz), la cual influyó profundamente en su trabajo.
Después de estudiar en Cholula, Puebla, San Miguel de Allende, Gto., y San Luis Potosí, S.L.P., llegó en 1985 a la Ciudad de México y estableció su taller, New Jersey- Aztec, en la colonia Bohemio, la Roma. Fue durante su estancia en el Distrito Federal que Wolfryd se incorporó como miembro activo de la comunidad artística, ayudando a formar lo que es el actual movimiento de arte contemporáneo.

En 1998 fundó el espacio experimental Out Gallery. Junto con los proyectos Salon dés Aztecas, La Zona y La Quiñonera, Wolfryd ayudó a crear uno de los escenarios artísticos más dinámicos y vibrantes del mundo.

La obra reciente de Wolfryd muestra su gusto por unir los artefactos-bienes-ídolos culturales que han desplazado a los íconos tradicionales (religiosos, folclóricos o cotidianos) y valores en el México “maduro”. Este “bolear sin sacar brillo” es lo que fascina al artista. La obra de Wolfryd está desarrollada en una estética neo pop. Pero a diferencia del pop clásico, las ideas contenidas en las imágenes de Wolfryd se distinguen por su fuerte carga de humor negro, ironía y crítica social. El artista refleja los vacíos idealismos internacionales, y lamenta la desaparición de un país particularmente único y colorido, invadido por las nuevas estéticas y valores multinacionales, por su vecino poderoso al norte y su propio desorden cultural. Es decir, Wolfryd va más allá del pop clásico norteamericano: su uso de los iconos de la cultura popular es para comentar ácidamente sobre la sociedad que le rodea.

John Mason Hart, reconocido profesor de historia en la Universidad de Houston, habla de Wolfryd en su libro Imperio y Revolución. Estadounidenses en México desde la Guerra Civil. Mason observa que la obra de Wolfryd refleja el mestizaje cultural pasmosamente obvio hoy en día.

La habilidad de Wolfryd de vivir en dos culturas, esa naturaleza dual, su comprensión de los símbolos e iconos, le da las herramientas visuales para criticar y mirar intensamente de dónde viene y dónde vive.

Esta capacidad para yuxtaponer los iconos de arte pop en el contexto de nuestro nuevo mundo después del 9/11 refleja la preocupación de un activista por desafiar las normas sociales.


FOTO / Photo: Cinthya Chávez

eng / BARRY WOLFRYD WAS BORN IN LOS ANGELES, California in April 1952. He lives and works in Mexico producing innovative visual art based on the absolute intensity of these two worlds.

While “Growing Up Absurd” in New England, just off the Connecticut shore, Wolfryd commenced his artistic experiments and journey. Other forms of art such as: Jazz, the progressive music of Frank Zappa and Andy Warhol’s Pop Art helped create a meaningful social-artistic fabric for his work. Barry’s art images weaved “social context” with “Dadaist metaphor” ~~~ always slightly twisting-the-truth with the lively verities of Frank Zappa culture (“Call any vegetable and the chances are good that the vegetable will respond to you”).

In his twenties, Wolfryd moved from the United States to Mexico in order to continue his artistic ventures. It was during this “awakening” in Mexico that Barry discovered there was another culture of cynicism (“Chingar o ser chingado”), as stated by Octavio Paz, which influenced his work deeply. (To fuck or get fucked).

In 1985 moving to Mexico City, after attending studies in Cholula, Puebla, San Miguel Allende, Guanajuato and San Luis Potosi, S.L.P., Wolfryd established his nascent New Jersey-Aztec Studio in the Bohemian neighborhood of Colonia Roma. It was while Wolfry was a newly transformed resident of Mexico City, living in this district, where he became an active player in the formation of the current contemporary art movement(s) in Mexico.

In 1998 he founded Out Gallery, an experimental gallery project. Along with other cutting-edge and underground project spaces, such as La Quiñonera, Salon dés Aztecas, La Zona, Wolfryd helped to create what is now one of the worlds most dynamic and flourishing art scenes.

Wolfryd’s recent work demonstrates his sense for linking together cultural artifacts-goods-idols which have displaced traditional religious icons and values within a “maturing” Mexico. It is this “rub without polish” that fascinates the artist. The work of Wofryd has evolved into a neo pop esthetic. However, the difference from the classic pop is the ideas contained in the images of Wolfryd distinguish themselves by their heated, explosive black humor, their irony and social critique. The artist reflects on the empty international idealisms, lamenting the disappearing uniqueness and colorfulness of a particular country invaded by new aesthetics and multinational values, its overpowering neighbor to the north and its own cultural disarray. Wolfryd goes further than the classic American pop, by using icons from daily culture in order to comment acerbically on the humanity around him.

John Mason Hart, noted Professor of History at the University of Houston, discusses Wolfryd’s work in his book entitled: “Empire and Revolution (The Americans in Mexico Since the Civil War),” observes that Wolfryd’s work reflects the cultural miscegenation that is so glaringly obvious today.

Barry’s ability to live in two cultures, this dual nature, his understanding of their symbols and icons gives him the visual tools to critique and look intently where he came from and where he lives. The painter’s ability to juxtapose pop art icons within the context of our post-9/11 world is an activist’s concern to challenge the social norms of both countries.